No cuente con la bondad de los leones
Señores leones, como ustedes saben, soy Daniel, vengo de la corte del rey y soy conocido como siervo del Dios verdadero. Por este motivo, y por haber sido arrojado aqui injustamente, les pido que no me devoren. Sobre todo, para un siervo de Dios no seria bueno morir de esta manera. Cuento con la bondad y la comprension de todos.
Sin duda, Daniel no actuo asi. Pero nosotros lo hacemos cuando nos vemos en "el foso de los leones". Por ejemplo ¿Cuantas veces confiamos en la bondad de un superior para pedirle un favor o esperando su comprension con respecto a un error que hemos cometido? ¿Cuantas veces nos relacionamos con las personas de manera despreocupada, confiando en su simpatia? ¿Cuantas veces contamos nuestras confidencias a incredulos, seguros de poder contar con su amistad y discrecion?
Actuar de esta manera es actuasr de manera contraria al principio divino: "Maldito el varon que confia en el hombre" (jeremias 17:5). Nuestra confianza debe estar unicamente en el Señor, ya sea que los leones sean mansos o hambrientos, como los de Daniel (6:24). No podemos confiar en el hombre en situaciones de tranquilidad ni en ninguna otra circunstancia, porque "engañoso es el corazon mas que todas las cosas y perverso" (Jer.17:9). Nadie, ademas de nuestro amado Señor, es absolutamente digno de confianza. Si depositamos en El nuestra confianza, El mismo se encargara de cerrar la boca de los leones (Daniel 6:22) y salvarnos del horno (3:17,18) cuando a El le agrade.
Vuestro hermano
Hugo
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